En primer lugar nos pusieron un vídeo para contextualizarnos con el tema de personas sin hogar. Después estuvimos haciendo una actividad sobre las ideas previas que teníamos sobre las personas sin hogar. Para ello algunos de mis compañeros y compañeras salieron y escribieron en un papel continuo alguna de las ideas que tenían sobre estas personas.
A continuación y a través de una serie de preguntas estuvimos conociendo algunos de los conceptos que utilizamos para referirnos a estas personas.
INDIGENTES: ¿Creéis que están en la calle porque quieren?
Viven una media de 8 sucesos traumáticos que alteran completamente su vida anterior.
VAGABUNDOS: ¿Creéis que las personas sin hogar van de un lado para otro y duermen cada día en un sitio diferente?
La mayoría permanece en un entorno limitado, determinado por sus actividades diarias y la localización de los recursos sociales.
MENDIGOS: ¿Creéis que todas las personas sin hogar piden dinero en la calle?
Solo entre el 10 y el 15% de las Personas sin Hogar viven de la mendicidad.
“SIN TECHO”: ¿Creéis que su único problema es que no duermen debajo de un techo?
La problemática de la persona sin hogar surge por la ruptura de las relaciones familiares, sociales y laborales.
A continuación, empezaron a explicar el contenido teórico sobre este colectivo.
Realmente no existe ninguna definición consensuada del concepto de persona “SIN HOGAR”.
Mis compañeras han consensuado una definición a raíz de haber estudiado este colectivo.
“Son personas que, debido a diferentes factores sufren la ruptura de las relaciones familiares, sociales , laborales y económicas y terminan viviendo en la calle”
Legislación y Normativa
INTERNACIONAL
- Carta Social Europea: Derecho al trabajo, a la vivienda y a la protección social
ESTATAL
Constitución Española:
- Derecho a la vivienda, distribución de la renta , Seguridad Social y servicios sociales.
-Igualdad de todos ante la ley e integridad física y moral.
AUTONÓMICA
Plan Concertado:
-Equipamiento de los Centros de Acogida para marginados sin hogar.
Luego nos mostraron el perfil tradicional y actual de las personas sin hogar.
Perfil Tradicional:
Hombre de edad avanzada.
Soltero
Con problemas de alcoholismo
Con origen social desfavorecido
Bajo nivel formativo y educativo
Nuevos Perfiles:
Hombres adultos separados o divorciados.
Hombres jóvenes con problemas familiares.
Hombres y mujeres tanto, jóvenes como adultos drogadictos o ex-drogadictos.
Mujeres jóvenes y adultas que han sufrido malos tratos, separaciones o divorcios.
Personas con un mayor nivel educativo y cultural.
Enfermos mentales.
Inmigrantes.
TIPOLOGÍA
Debido a la heterogeneidad de este colectivo nos resulta conveniente establecer la tipología del mismo según el criterio de temporalidad, resulta posible distinguir entre:
q INCIPIENTE
- No supera los seis meses viviendo fuera de su hogar habitual.
- Cuenta con escasos recursos
- Esporádicamente utiliza servicios de acogida
q HABITUAL:
- Suele llevar más de seis meses en esta situación.
- Utiliza habitualmente los servicios de acogida
- Tiene dificultades para afrontar su situación y salir de ella.
q CRÓNICO:
- Lleva muchos años como persona sin hogar.
- Sufre un gran deterioro físico y psicológico.
- No utiliza los servicios de acogida
- Resulta imposible afrontar su situación por sí mismo.
Posteriormente a la explicación de la tipología hicimos una dinámica con el juego JENGA, para ello teníamos que coger un papel pequeño que estaba enrollado, y que teníamos que abrir y leer en voz alta, eran frases cuyo contenido era un factor de riesgo, de los cuales le hacían llegar a las personas a pasar a no tener hogar. En los papelitos aparecía por ejemplo:
-“Tengo cáncer y no puedo trabajar”.
-“ Me he divorciado”.
-Tengo 55 años y mi marido me maltrata”,
Posteriormente a leer la frase en voz alta, teníamos que quitar una pieza del juego Jenga. Con esto nos quisieron hacer ver, que cuando estos factores se acumulan, las personas pueden quedarse sin hogar, puesto que el juego simulaba una especie de torre con piezas y llegó un momento en el que se cayó.
El tema de los factores os quedará más claro observando esta imagen:

APLICACIÓN PRACTICA
De toda la explicación práctica, me gustaría hablar del CENTRO DE ACOGIDA PARA PERSONAS SIN HOGAR DE CÁRITAS y del papel de los educadores sociales en el mismo.
En este centro está muy arraigado el papel del educador social y eso es algo que me alucina. Trabajan en el área educativa, se dividen en educadores de proceso y educadores ocupacionales. Ambos hacen tareas como seguimiento de las personas de forma individualizada, trabajan en forma grupal también, evalúan en los talleres o en la vida diaria del centro y también hacen seguimiento de los servicios.
Cuando mis compañeras explicaron las funciones de los educadores ocupacionales, la verdad es que me pareció más interesante y diverso que las funciones de los educadores de proceso.
Algunas de las funciones de los educadores ocupacionales eran:
ÁREA FÍSICA: Psicomotricidad
ÁREA COGNITIVA: Memoria, comprensión
FINES DE SEMANA: Ocio y tiempo libre
ÁREA GRUPAL: Habilidades sociales, destrezas comunicativas
ÁREA EMOCIONAL: Expresión de sentimientos, tolerancia a la frustración
CONCLUSIONES PERSONALES
Aunque, tan sólo una pequeña parte de toda la población en exclusión social se pueda “agrupar” en situación de personas sin hogar, y no por ellos datos menos importantes, los términos que se han utilizado a lo largo de la historia (maleantes, vagabundos, transeúntes, mendigos, sin techo…), y que aún continúan vigentes, poseen límites difuminados que están expuestos a interpretaciones subjetivas.
Estas interpretaciones subjetivas, marcarán por tanto la pauta de intervención con las Personas sin hogar. De tal forma, que según concibamos el término Sin Hogar, optaremos por un programa de intervención preventivo, o un programa de intervención paliativo o asistencial (tal y como hasta ahora se viene haciendo por norma general).
Además, si nuestras intenciones vienen guiadas por considerar un perfil común a estas personas (a veces tan necesario a la hora de realizar proyectos y programas de intervención, pero no por ello una visión acertada), dejamos de lado las características y potencialidades individuales en las que realmente un profesional debería centrarse para marcar un camino hacia la igualdad.
Debemos pretender realizar programas individualizados, que permitan optar tanto a un nivel preventivo, como asistencial y de recuperación, atendiendo no sólo a las características comunes, sino en mayor importancia a la individualidad de la persona con la que intervenimos, a su propia biografía, a su historia y su proceso.
Pero al igual que la historia ha evolucionado en sus términos, también lo han hecho la población de las personas sin hogar; nos encontramos actualmente, ante una heterogeneidad cada vez más compleja, la fuerte idea estereotipada sobre el vagabundo, ligada a la gente de a pié ha variado en gran medida, de este modo a la par que varían las características de las Personas sin hogar, deben variar los programas y los recursos dedicados a la atención de estas personas.
Aunque ahora se van esbozando los pasos a seguir para alcanzar la igualdad de oportunidades, queda mucho por hacer. Hace falta el compromiso y la sensibilización de la ciudadanía para realizar el cambio, la profesionalización de las personas que trabajan al lado de las Personas sin hogar y la implicación de las administraciones públicas en la realización de políticas sociales integradoras y recursos efectivos que no sólo estén centrados en los grandes núcleos de población, ni enfocados a una intervención paliativa, de nada sirve “parchear” la sociedad, si queremos conseguir un futuro más justo para todos.
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